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NUESTRA TIERRA

“Somos una de las pocas Bodegas que pueden afirmar que solo y únicamente producimos vino de las uvas que proceden de nuestras cepas y que son criados bajo nuestra filosofía basada en el máximo respeto a la viña y al medio ambiente. Tenemos 145 hectáreas de viñedo propio. Y a ellas nos debemos. Plantamos, podamos y vendimiamos nuestras propias cepas.”
INNOVACIÓN

Invertimos mucho esfuerzo en I+D y tenemos una meta clara: mantener el equilibrio natural pero siempre aprovechando las nuevas tecnologías y apostando por nuevos proyectos de investigación, desarrollo e innovación que nos permiten mejorar.

En 1994, Bodegas Ochoa fue la primera Bodega Española en realizar un proyecto de I+D y desde entonces no hemos parado de invertir y experimentar siempre desde una perspectiva respetuosa y basada en la agricultura integral.

Algunos de estos proyectos son: Vías de control de estrés hídrico, Riego y cubiertas vegetales, Moscatel Grano Menudo vendimia tardía, MdO espumoso 5,5% alc, Huella Cero de Carbono-Neutral CO2…

Años de trabajo, investigación y experimentación nos han enseñado que para hacer un gran vino es muy importante realizar una viticultura cuidada y obtener un bajo rendimiento en el viñedo.

Tenemos espíritu innovador pero somos fieles al legado de nuestras generaciones anteriores. Nuestros viñedos proceden de las antiguas cepas de nuestros antepasados, hemos seleccionado las mejores cepas y la investigación nos ha ayudado a multiplicar su material vegetal para seguir haciendo vinos de calidad Ochoa.

La sanidad y la ecología en Bodegas Ochoa son también fundamentales: estamos realizando una viticultura integral, tratando la tierra como lo hacían nuestros abuelos, pero utilizando la tecnología más avanzada.

Esta empresa ha recibido una ayuda cofinanciada al 50% por el Fondo Europeo de Desarrollo Regional a través del Programa Operativo FEDER 2007-2013 de Navarra.

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Innovación. Siempre la he buscado, pero respetando el medio ambiente e intentando entender la vid para ayudarla a mejorar.” 

“En Bodegas Ochoa no funcionamos con
calendarios rigurosos ni con relojes exactos.
Aquí la uva es la que manda
y la que marca el ritmo”
CÓMO TRABAJAMOS

Durante todo el año controlamos minuciosamente nuestras cepas. Para hacerlo nos servimos de tecnología muy avanzada instalada en cada cepa y de visitas constantes a nuestros viñedos.

Empezamos el año con la poda, en la que cortamos los sarmientos de la pasada vendimia para formar la cepa que el año siguiente nos dará el fruto. Realizamos una poda corta (Cordón doble), para reducir rendimientos y aumentar la concentración en la futura cosecha.

Tras el letargo invernal, aproximadamente con las Calendas de marzo, empieza el lloro de la viña, en el que las raíces empiezan a abserber la humedad de la tierra y la salvia se reactiva, la viña resurge con nuevos brotes en el mes de abril, en mayo comienza la floración y en los meses de junio y julio podamos en verde para asegurarnos de la calidad de nuestras cepas. Conocemos cada finca, cada parcela y cada cepa.

Esta dedicación constante y personalizada nos permite ir entendiendo nuestras vides y determinar el momento exacto de la vendimia, distinto para cada variedad en función de su grado óptimo de madurez. En Bodegas Ochoa no vendimiamos todo a la vez ni seguimos un orden establecido. Cada uva de Bodegas Ochoa es recogida cuando tiene que serlo, porque así lo pide la naturaleza.

Normalmente la temporada de recogida comienza en agosto, cuando recogemos en verde las uvas agraces para elaborar nuestro condimento de cocina ‘Agraz-Verjus’. En las primeras semanas de septiembre llega a bodega el Moscatel de grano menudo, y días más tarde recogemos el Merlot, el Tempranillo, la Chardonnay y la Viura. Garnacha, Graciano y Cabernet-Sauvignon serán las últimas uvas vendimiadas.

Nuestras viñas están principalmente en Traibuenas, un enclave cuidadosamente elegido por Javier Ochoa, con un microclima especial, ubicada a 400 metros de altura y con una pluviometría inferior a los 350 m al año. No sobreexplotamos nuestra tierra y recogemos menos menos de 1 millón de kilos de uva y cada uva se trata con extremada delicadeza.

El laboreo se realiza de forma tradicional incorporando instrumentos modernos que nos ayudan a respetar más la vid y a tratar mejor la uva. Toda nuestra viticultura está enfocada a conseguir uvas de la mayor calidad con un rendimiento bajo y controlado.

La mayoría de las veces vendimiamos de noche para que la uva no sufra y con un proceso que nos asegura que la uva pasa en tan solo media hora de la cepa al depósito, así evitamos fermentaciones y nos aseguramos la calidad de nuestros caldos también con un seguimiento muy de cerca en nuestros laboratorios.

Recoger lo que la naturaleza te da, sin sobreexplotarla es la mejor manera de asegurarte de que lo que tienes es de una calidad excelente.” 

“El secreto de la calidad de Bodegas Ochoa
en realidad no es ningún secreto.
Es tan solo muchísimo trabajo,
una dedicación extrema, delicadeza, mimo
y mucho amor por la viña y el vino”