INNOVACIÓN
ZEOVIN investiga el uso de zeolitas para resolver dos problemas a la vez: en bodega, como sustituto de la bentonita para clarificar vinos blancos y eliminar el exceso de cobre y hierro; y en el viñedo, como enmienda del suelo que mejora la retención de nutrientes y puede aplicarse también de forma foliar. La zeolita se "carga" con los metales que retiene del vino y luego se aprovecha esa carga para devolverlos al suelo de forma controlada. Un ciclo circular.
SOCIOS
AIN·Bodegas Ochoa
¿POR QUÉ LO HACEMOS?
La bentonita es el clarificante más usado en el mundo pero tiene un coste oculto enorme: provoca pérdidas de entre el 5% y el 10% del volumen de vino, elimina compuestos aromáticos de forma indiscriminada y genera un residuo de difícil gestión. A nivel mundial eso equivale a 1.000 millones de dólares de vino perdido cada año. Además, nosotros tenemos niveles de cobre y hierro en mosto que queremos reducir de forma más natural. Las zeolitas podrían resolver todo eso y encajan perfectamente con nuestra filosofía de bodega sostenible.
OBJETIVOS
- Una alternativa a la bentonita que preserve mejor los aromas y compuestos de nuestros vinos blancos.
- Reducir el cobre y el hierro del mosto de forma más sostenible que los métodos actuales (copolímeros PVI/PVP).
- Un sistema de economía circular: la zeolita "cargada" del vino vuelve al suelo como enmienda cargada de nutrientes.
- Datos propios de tres vendimias (2026, 2027, 2028) para validar el sistema antes de escalarlo.